Y de pronto te encontras frente al primer golpe duro que te da la vida, hablo de esas despedidas que duelen como puñales en el alma, y toca encajarlo como puedas y seguir. Levantarte y seguir, porque eso es la vida y no se detiene, porque es lo que querría quién ya no está... pero sigue estando.
Estoy lejos, porque elegí no viajar aún y todo fue tan rápido... quizás con la esperanza de ir cuando hubiera mejorado, quizás porque en el fondo lo intuía y sabía que así ya no iba a llegar... y no quería, no quería llegar. Egoísta o no, bien o mal, es lo que siento hoy. Y quizás está mal pensar en estas cosas, pero también quizás es normal que vivirlo te haga sentirlo y pensarlo. La claridad con la que de pronto lo veo, lo que quiero y lo que no...
Te amo y ya te extraño, y no voy a estar en tu velorio y entierro... está mal? Sé que me entenderías mejor que nadie, porque igual que a vos no me gustan esas cosas y lo hablamos. Hoy sé que no quiero nunca más ver a un ser querido en una caja ni ver como a esa caja la meten en la tierra... ya lo hice y no quiero esas imágenes en mis recuerdos, sé que no lo soportaría. No con vos, no con ustedes... porque como no pensar en lo que inevitablemente vendrá...
Sólo me queda agradecer haberte tenido y despedirte hasta que nos volvamos a ver...



